Persona reflexionando sobre el amor propio y el autocuidado emocional, aprendiendo a tratarse con compasión y coherencia.

Amor propio más allá de los eslóganes

6 febrero , 2026

En los últimos años, el concepto de amor propio ha ganado una enorme presencia en redes sociales, campañas publicitarias y discursos motivacionales, especialmente en febrero. Frases breves, mensajes simplificados y eslóganes bienintencionados prometen bienestar emocional inmediato a través de actos aislados de autocuidado. Sin embargo, desde la psicología, el amor propio es un proceso mucho más complejo, profundo y, en ocasiones, incómodo.

El autocuidado emocional no consiste únicamente en darse gustos, desconectar o “pensar en positivo”. Aunque estas prácticas pueden ser agradables y reguladoras a corto plazo, no siempre implican un cuidado psicológico real. El riesgo de esta visión reducida es que, cuando el malestar persiste, la persona puede sentirse culpable por no estar “queriéndose lo suficiente”.

Desde una perspectiva psicológica, el amor propio está estrechamente relacionado con la autocompasión, la autoestima y la regulación emocional. Implica la capacidad de tratarse con amabilidad en momentos de dificultad, reconocer las propias limitaciones y responder al malestar con comprensión en lugar de juicio. No se trata de evitar el dolor, sino de acompañarlo de manera consciente.

Uno de los malentendidos más frecuentes es confundir amor propio con individualismo o autosuficiencia emocional extrema. El autocuidado no implica no necesitar a nadie, sino saber cuándo pedir apoyo y aceptar la vulnerabilidad como parte de la experiencia humana. Relacionarse desde la interdependencia sana es una expresión madura de amor propio, no una contradicción.

Tampoco es amor propio evitar sistemáticamente el conflicto o las emociones desagradables. A veces, cuidarse implica poner límites incómodos, sostener conversaciones difíciles o tomar decisiones que generan tristeza o miedo a corto plazo, pero que protegen el bienestar emocional a largo plazo. El autocuidado auténtico no siempre es placentero, pero sí coherente con las propias necesidades internas.

Febrero puede intensificar la comparación y la autoexigencia. Mensajes centrados en el éxito personal, la felicidad constante o la autosatisfacción plena pueden generar una presión añadida, especialmente en personas que atraviesan momentos de vulnerabilidad emocional. En este contexto, el amor propio no consiste en “sentirse bien” todo el tiempo, sino en permitirse no estarlo sin autoataque.

El autocuidado emocional también incluye revisar los diálogos internos. La forma en que una persona se habla a sí misma influye directamente en su regulación emocional. Sustituir la crítica constante por una mirada más comprensiva no significa conformismo, sino crear un entorno interno más seguro desde el que poder crecer.

Amarse no es exigirse estar bien, sino acompañarse cuando no lo estás. Ir más allá de los eslóganes implica entender el amor propio como una práctica cotidiana, flexible y realista, que se construye en lo pequeño y se sostiene en la coherencia emocional, no en la perfección.

 

Referencias 

  • Neff, K. D., & Germer, C. K. (2018). The mindful self-compassion program. Journal of Clinical Psychology, 74(6), 863–879.
  • Neff, K. D. (2016). The self-compassion scale is a valid and theoretically coherent measure. Mindfulness, 7(1), 264–274.
  • Muris, P., & Otgaar, H. (2020). Self-compassion, self-esteem, and mental health. Journal of Child and Family Studies, 29, 1147–1157.
  • Zessin, U., Dickhäuser, O., & Garbade, S. (2015). The relationship between self-compassion and well-being. Applied Psychology: Health and Well-Being, 7(3), 340–364.
  • Strauss, C., Taylor, B. L., Gu, J., Kuyken, W., Baer, R., Jones, F., & Cavanagh, K. (2016). What is compassion and how can we measure it? Clinical Psychology Review, 47, 15–27.